Terminado el cincuenta aniversario de la aparición de Los Bravos, Guzmán Alonso Moreno y Enrique González Labrador deciden continuar con sus diálogos acerca de la historia del grupo abordando una cuarta entrega, ahora bajo el nombre de Conversaciones tras el 50 aniversario de Los Bravos… En febrero de 1967 Los Bravos ven continuada su estela de éxito en discos con el rodaje de su primera película que va a comenzar en breves semanas y en actuaciones en directo. Respecto de estas últimas, se acentuará un clima de inestabilidad existente también en otros aspectos de la vida del grupo: si ya Los Bravos habían inquietado en el reciente Festival de San Remo por repentina indisposición de Mike en la víspera de su presentación, con recuperación in extremis, el 19 de febrero en Estambul provocarán un escándalo mayúsculo al desplomarse el cantante tras ingerir alcohol, anfetaminas y cannabis. Será el punto de partida de una nueva etapa hasta la ruptura Mike-Bravos, a finales de 1968, en la que se darán distintas situaciones de incertidumbre en contraste con impecables momentos en sus conciertos como el del festival de Chaville. El 19 de febrero de 2017 Guzmán Alonso y Enrique González siguen dialogando sobre este largo ciclo, enlazándolo con momentos posteriores y otros aspectos generales de la música pop.

 

CONVERSACIONES TRAS EL 50 ANIVERSARIO DE LOS BRAVOS

 

(Un diálogo escrito entre Enrique González Labrador y Guzmán Alonso Moreno)

 

IV Entrega: 19 de febrero de 2017

 

Enrique González: Cuando te refieres al power pop y gay power me haces recordar que nunca he sido muy amigo de los calificativos con los que distinguimos o diferenciamos a unos estilos musicales de otros. Es cierto que algunos o muchos de ellos he llegado a comprenderlos y aceptarlos por considerarlos descriptivos y apropiados, sin embargo existen otros que nunca he terminado de ver nada claros por encontrarlos faltos de base, pretenciosos y a veces inadecuados. El power pop como término calificativo musical no me desagrada y aunque según parece se comenzó a utilizar ya en los años sesenta, pienso que en España no lo hemos conocido o no hemos escuchado hablar de él hasta muchos años más tarde. Yo diría que tras un par de décadas es cuando hemos hablado de ello y a tiempo pasado. Por otro lado, el gay power, sí que nos llegó en su momento y el mercado discográfico se vio inundado de publicaciones que nos llegaban del extranjero poniendo en alza dicho movimiento. Recuerdo como disco estrella el doble álbum, publicado por Decca, (creo que en 1973), de David Bowie bajo el título de El rey del gay power.  Como bien apuntas, tanto Bowie como  los otros grupos y solistas que mencionas, junto a  The Slade y posiblemente otros muchos a los que no estamos haciendo justicia en estos momentos, fueron grandes representantes de este estilo, que por otra parte hay que decir que rápidamente derivó en el nuevo calificativo de glam rock. Si no recuerdo mal, aquí en España, no tuvimos mucha representación de grupos ni solistas que respaldasen estas etiquetas. Mencionas el segundo álbum de Barrabás pero salvo su título power (algo oportunista, he pensado siempre) y su carátula principal con foto de ellos pintados, nunca pensé que su contenido musical tuviese nada que ver con el movimiento del gay power.

 

Me ha gustado tu alusión a Alta fidelidad. Disfruté mucho con la película y posteriormente cuando me leí el libro (que por cierto, me regalaste tú) y está claro que nos vemos reflejados ahí con el tema de confeccionar listados. Pienso que esto de los listados se nos suele apetecer mucho a personas que, como tú y como yo, hemos escuchado mucha música diferente durante casi toda nuestra vida. Como ya has manifestado, aunque los dos tenemos opiniones y conclusiones bastante similares con respecto a Los Bravos, seguramente si confeccionásemos esas listas de las que hablamos, muy probablemente existirían diferencias notables entre las dos. Me voy a ir pensando seriamente, sin prisa y sin pausa las canciones que yo incluiría.

 

Por supuesto tienes toda la razón en que cuando hablemos de los temas que nos parecen más flojos o menos interesantes del repertorio de Los Bravos, nos vamos a estar refiriendo mayoritariamente a la producción ejecutada durante los años 1966-1968. A partir de 1969, como bien dices, el grupo cuidó al máximo sus escasas entregas intentando demostrar lo que eran capaces de hacer. Me citas los singles de: “Individuality”, “People talking around” y “Ma marimba” con sus caras “B” y me preguntas si creo que alguno de estos temas se podría considerar de relleno.  Es evidente y coincido contigo en que en esos seis temas no hay desperdicio sino seis auténticas caras “A”, dignas todas ellas de haber conseguido llegar a números uno, pero permíteme que incluya también el single de debut de Anthony Anderson” con las canciones: “Love and Sympathy” y “Rudy´s in love”, (a mí me impresionó en su momento y me sigue pareciendo un grandioso single).

 

Quiero retomar el tema de Los Bravos en 1967 que como ya comentábamos estuvo protagonizado en gran medida por Los chicos con las chicas (primer largometraje,  segundo álbum del grupo y tres EP´s con canciones extraídas del long play). Es curioso, no me acordaba pero repasando la discografía me he dado cuenta  de que en Portugal, al igual que en nuestro país,  también se editaron las canciones de la película en tres EP´s, aunque distribuidas de diferente manera. El primero contenía: “Los chicos con las chicas”, “Bye bye baby”, “I´m all ears” y “Te quiero así”; el segundo: “Sympathy”, “Don´t get in my way”, “El loco soy yo” y “Al ponerse el sol”; y la tercera entrega venía con las canciones: “I´m wearing a smile”, “You´ll never get the chance again”, “Show me” y “Come when I Call”.  Lo que no tengo claro es si allí se llegó a editar el LP con todas las canciones de la película. Sería presumible pensar que sí pero nunca lo he visto. ¿Sabes tú algo al respecto? Mirando mis discos me doy cuenta de que en Portugal es donde se editaron más Ep´s de Los Bravos, si no estoy equivocado contabilizo seis: el primero con “Black is Black”, el segundo con “I don´t care”, los tres de “Los Chicos con las chicas” y un último con las canciones: “People talking around”, “Every dog has his day”, “Trapped” y “Baby baby”. Bueno, en México (que yo sepa), también se editaron seis EP´s  del grupo aunque las carátulas de Portugal siempre me han gustado más.

 

En Octubre de 1967 y aunque aquí todavía continuaban en las listas de popularidad y de ventas, las canciones de la película Los chicos con las chicas, a nivel internacional se producía el lanzamiento del nuevo single de Los Bravos con las canciones: “Like nobody else” (compuesta por The Bee Gees) y ”I´m wearing a smile”. Como queda documentado en tu libro, las revistas especializadas internacionales pronosticaban un buen puesto entre los cincuenta primeros de las listas de éxitos aunque nunca llegó a los más altos. También reproduces en el libro un comentario aparecido en la revista “Melody Maker”, donde  Barry Gibb, (uno de los compositores de la canción), opinaba sobre la grabación de Los Bravos. Me molestó cuando lo leí ya que venía a decir que aunque le resultaba imposible predecir si sería un éxito o no, lo que tenía claro era que le gustaba la parte musical pero no la voz del cantante en ese tema. Sinceramente y sin fanatismos te puedo asegurar que cuando escuché una versión del tema por The Bee Gees, no me gustó nada. Me pareció vacía, sosa, falta de fuerza, de garra…, vamos, que no me dijo nada de nada (y que conste que aún no había leído la crítica del Sr. Gibb).

 

“Like nobody else” no se editaría en nuestro país en su versión inglesa aunque sí formaría parte de la banda sonora de su segunda película Dame un poco de amooor, pero ya estaríamos hablando de los proyectos para el grupo en 1968, su tercer año de gran apogeo triunfal. A primeros de febrero, en 1968, se pondría a la venta en nuestro país el nuevo single de Los Bravos con las canciones: “Como nadie más” (versión en castellano de “Like nobody else”) y “I´ve been hearing things” (tremenda composición de Brian Morris). Sin lugar a dudas y como creo haberte comentado en más de una ocasión, creo que estamos hablando de una de mis canciones preferidas del repertorio de Los Bravos.

 

Guzmán Alonso: Estoy de acuerdo con lo que dices de las etiquetas musicales. El gay power o glam rock, como tantas otras que han abundado en la industria, respondía a una más de las estrategias de mercadotecnia utilizadas para implantar un determinado estilo o serie de artistas en un momento dado. Y pienso que fue una línea de exportación principalmente británica, con sus réplicas en Estados Unidos, pero, como digo, principalmente británica. La recuerdo unida a ese sello que venía en los singles con la leyenda: “nº 1 en Inglaterra”. Y como bien señalas, rodeada de otros elementos del entorno de la moda. ¿Cuántos no imitaron a Elton John y abrazaron los zapatos de plataforma, o se ajustaron pantalones de pata de elefante con jersey por encima del ombligo? No te diré si yo fui uno de ellos. Y la recuerdo con una implantación relativamente duradera, pues entiendo que empezó a gestarse a finales de los sesenta y que funcionó fuerte entre el 72 y el 74, para comenzar a declinar en el 75. Ahora bien, era una etiqueta musical difícil de encuadrar en un estilo muy delimitado, ya que cupo en ella una diversidad considerable de artistas y tipos de canción: desde el lado más sofisticado de Bowie o Elton John, hasta el más cañero de Slade, Glitter, o la americana acogida en Inglaterra, Suzy Quatro; o el característico y personal de Bolan con T. Rex, o de David Essex, con el que llegó a tocar Salvador Domínguez. No obstante hay que considerar que algunos de sus sonidos más característicos tuvieron capacidad de influencia en otros artistas contemporáneos suyos no pertenecientes a este estilo, y de generaciones posteriores.

 

En España el gay power o glam rock tuvo mucho éxito como producto de importación, pero no cuajó a mi modo de ver como estilo adoptado por nuestros grupos o solistas de más ventas o popularidad. Tú me dirás con más precisión, pero creo que Brakamán y Eva Rock fueron quizás los dos grupos con más relieve glam de aquellos años. Lo que sí se hizo hueco como dices fue la estética que conllevaba. Un ejemplo paradigmático que se cita mucho es la imagen en este sentido con que fue presentado el dúo colombiano Elkin y Nelson, producido por Juan Pardo. En el grupo que acompañaba a Elkin y Nelson tocaba un futuro miembro de Los Bravos, el guitarrista Joseíto Romero.

 

Si bien el gay power no tuvo especiales representantes de nuestro país, sí hubo algunas canciones conocidas que podían asociarse a esta marca, aunque quizás más de manera aproximada que plena, e incluso de forma tardía. Curiosamente, en Los Bravos con “Individuality” y su segundo cantante Bob Wright, encontramos en 1969 anticipos de lo que sería este estilo. Barrabás, en sus dos primeros álbumes tienen un par de títulos: “Rock and roll everybody” y “Boogie rock”. Ya en el 74, los primeros Burning lanzan “I´m burning”. Entre los solistas, yo incluiría “Recordando a Glenn”, de Miguel Gallardo, también en el 74; y en el 75, el tema de Fernando Arbex interpretado por Micky, “Primitive love”, así como “Vamos a hacer el amor” y “Hello, hello”, de Noel Soto, dos temas que ya hubieran querido para sí los mismísimos Slade. No sé si hubo mucho más en nuestro suelo. En todo caso, como decíamos, las etiquetas responden a estrategias de mercado, y una buena canción, haya nacido o no en el seno de esas etiquetas, siempre será una buena canción.

 

Respecto al power pop, he estado revisando diversos documentos en Internet y no recordaba que los primeros en autoaplicarse esta denominación fueron The Who por boca de su guitarrista Pete Townshend, precisamente en 1967. Hay un cierto consenso en reconocer como precursores de esta etiqueta, además de a The Who, a grupos como Beatles, Hollies, Kinks, Beach Boys, Zombies, Byrds, o Easybeats. Creo que en la faceta de fuerza y melodía, una de las características de esta etiqueta, podemos considerar a Los Bravos, que compartieron por otra parte escenarios y estilos de canción con algunas de las bandas que acabamos de mencionar. Hay también consenso en que la línea de demarcación del power pop la sitúan Badfinger a principios de los 70, y que una vez delimitada ha estado entreverándose después con otros estilos hasta hoy e impregnándoles de algunas de sus características, entre ellas como he dicho la más destacada a mi juicio: la combinación de fuerza y melodía.

 

Los tres singles de Los Bravos a partir de 1969 que te citaba en la anterior entrega estaban nombrados a modo de ejemplo, pues podía haber referido los otros discos del grupo desde esa fecha en adelante, entre ellos, el que incluía “Love and sympathy” y “Rudi is in love”, que como bien apuntas suponía el debut de Antonhy Anderson (Andy). “Love and sympathy” por Los Bravos resulta un tema vibrante, ejecutado con brillantez; no he escuchado versiones de esta canción, aun reconociendo su valía, que superen la desarrollada por Los Bravos. Este es un rasgo que se repite generalmente respecto de las versiones hechas por diferentes formaciones o solistas de otras canciones del grupo. Creo no obstante, que la voz de Andy, sin que ello empañe su aportación a la grabación, queda un poco encajonada entre el conjunto del desarrollo instrumental. El propio Andy en declaraciones del momento comentaba que veía su voz un tanto atiplada en relación a lo que eran sus prestaciones reales; y Jesús Gluck añadía que a partir de “Love and sympathy” habían aprendido cómo grabarle en adelante. En “Rudi is in love”, espléndida versión arreglada por Jesús Gluck, y una de las primeras aproximaciones reaggae hechas en España, a mi juicio podemos apreciar un Anthony Anderson más desplegado, mostrando con mucha propiedad sus características vocales e interpretativas. Seguramente de estas dos canciones seguiremos hablando.

 

De ediciones internaciones de Los Bravos sabes tú mucho más y tienes más discos que yo. De los seis EP mexicanos que citas yo tengo cinco, no recuerdo cuál sería el sexto. Tengo buena impresión de las particularidades de presentación que tenían, en especial las traducciones: “Tráeme un amorcito”, “La gente murmura”… Los EP portugueses que controlo también tenían buena presentación e imagen; efectivamente tenían más gusto incluso que los editados en España. Tampoco he visto LP de Los chicos con las chicas en nuestro país vecino, así que no te puedo ayudar en eso.  De los discos editados en Portugal me llama la atención que se lanzara allí “Welcome to Mars”/“Better be you, better than me”; quizás –tú me corriges- fue el único país además de España en donde se publicó este single de Los Bravos. Tengo que comentar que tuve conocimiento de esta edición portuguesa gracias a Cayetano Herrero.

Ahora que estamos hablando de gay power o glam rock y de power pop, ¿encontrarías algún rasgo de estas etiquetas en “Welcome to Mars” y “Better be you…”?

 

Yo también escuché “Like nobody else” por Los Bravos antes que por The Bee Gees, además en su versión en español. Es verdad que extraña la versión de Bee Gees después de haber oído la de Bravos. Siendo la misma canción, resultan dos temas completamente diferentes por el tratamiento instrumental y vocal. El de Los Bravos seguramente conserva todavía un aire beat, o pop soul, con las características vocales propias del cantante solista y de las segundas voces. Creo que Mike está a su altura y defiende perfectamente la canción, y las voces del resto de los Bravos están una vez más espléndidas en definición y ambientación del tema. El desarrollo de cada uno de los instrumentos es remarcable, tanto por su ejecución individual como por su complementación. Me parece que la versión en castellano logra un toque mayor de ironía, o de lo que yo he denominado “pues eso”.

 

Dicho todo esto, la versión de The Bee Gees no deja de tener su valor propio que hay que reconocer. Me parece que es menos clasificable, más experimental al salirse del esquema beat, donde aparece un inicio que me recuerda al primer rock progresivo, la presencia del piano es importante en toda la canción, marcando los acentos en lugar del bajo, y las voces –que aquí no tienen el toque prístino de la versión de Los Bravos-, tanto las principales contestándose entre sí, como las segundas voces, desfigurándose, se encaminan al tono burlesco –no sé si jugando a su modo con un cierto aire music-hall- que parece pretender la canción. Guste o no esta versión de The Bee Gees, hay que reconocer que fueron ellos los creadores de la canción y que sin ella Los Bravos no hubieran podido hacer la suya. No recuerdo ahora aparte de Los Ángeles, Los Bravos, y Los Mustang, otros grupos españoles que adaptaran canciones de The Bee Gees.

 

En cuanto a lo que dices de que te molestó la valoración en Melody Maker de Barry Gibb sobre la versión de Los Bravos, solamente conocemos la traducción que hizo Tele Guía; a lo mejor la opinión era más matizada en inglés…, o más cruda, quién sabe. Los Bravos con esta canción siguieron teniendo presencia internacional, si bien es cierto que no subieron en las listas. Aunque pensaba que no, he encontrado recientemente que en Inglaterra llegaron a estar entre los cincuenta primeros de ventas tal como vaticinaba Record Retailer: llegaron al puesto 33 de esta lista en la semana del 9 al 14 de octubre 1967

 

La versión en español, “Como nadie más”, completaba la primera docena de discos del grupo, tal como anunciaba la publicidad que se hizo, y llegó a los diez primeros puestos de nuestras listas, siendo antesala, efectivamente, del siguiente gran bombazo que se preparaba, “Bring a little lovin´”. Curiosamente, en diferentes medios españoles y extranjeros, previamente a la salida de “Como nadie más”, en castellano o en inglés, se anunciaba que sería acompañada de “This way that way” (“Donde estés”). Sin embargo, fue acompañada según el país donde se editara por otros temas: “I´m wearing a smile”, “Sympathy”…, y aquí en España por esa composición que te gusta y a mí también, “I´ve been hearing things” (“He oído cosas”). Esta es una de las canciones de Los Bravos que pertenecen a ese grupo de las que quedaron tapadas por diversas causas: bien por el éxito arrollador de las que se publicaron al mismo tiempo; bien porque fueron editadas en fechas distintas a las que tenían que haber salido; bien porque quedaron inéditas. A lo mejor, entre esos listados de canciones que propones, habría que dedicar uno precisamente a las canciones que se quedaron sin suficiente posibilidad de escucha.

 

EG: Cuando comenzamos estos diálogos basados en el cincuenta aniversario de Los Bravos, nunca imaginé que hablaríamos del glam rock pero es curioso cómo la música nos lleva de un sitio a otro y nos hace detenernos en determinados paisajes con los que ya no contábamos. Tenía en el olvido este movimiento que me has hecho recordar y además con alegría pues contiene una gran cantidad de emotivas canciones, de solistas y grupos que hacía tiempo no me acompañaban así como de toda la envoltura estética que arropaba las aludidas etiquetas. No te imagino con pantalones de pata de elefante, jersey ceñido por encima del ombligo y zapatos de tacón. Te confieso que yo no me apunté nunca a esa moda, mi estilo siempre fue a lo Deep Purple: pelo muy largo, pantalones de campana y eso sí, usé zapatos de tacón en la época en que los fabricaban para hombres. Creo que coincidimos al pensar que en nuestro país el glam rock no cuajó ni tuvo grandes representantes, lo que sí que tuvimos fueron pinceladas, notas sueltas y solistas o grupos que, como tú adviertes, fabricaron canciones que con el paso del tiempo podrían formar parte de nuestra banda sonora del glam español. Tuvimos canciones sueltas de artistas que provenían de otros estilos (ya has mencionado a varios de ellos y muy acertadamente). Qué grandes temas tanto “Vamos a hacer el amor”, incluido en su ópera rock Alfa y Omega como ese “Hello, Hello” que formaba parte del LP El arca de Noel, de nuestro admirado Noel Soto, los cuales y que como dices nada tenían que envidiar a las composiciones de los Slade. Sin lugar a dudas, canciones más que merecedoras de ser incluidas en cualquier recopilatorio de música glam. Existió otra composición de Noel titulada “Feeling allright” igualmente impregnada de ambiente glam pero que nunca llegó a editarse a pesar de que en su tercer álbum que acabo de citar, El arca de Noel, la letra aparecía en la foto de la carátula principal. En varias actuaciones en directo del cantante para TVE tuve la suerte de poderla escuchar.

 

Por otra parte también tuvimos aportaciones que más que musicales fueron meramente estéticas o así lo veo yo y ahí es donde encuadraría al dúo Elkin y Nelson, quienes a pesar de su estilo musical, que no era otro que la fusión de ritmos latinos con el rock, se presentaban con una estética cien por cien glam (tacones, ropas llamativas y ojos pintados). Leyendo por Internet, en algún sitio he visto que se les ha etiquetado como “Latin Glam” (esto pienso que se lo han debido inventar no hace mucho). Por cierto, has comentado que en el grupo que acompañaba a Elkin y Nelson tocaba Joseíto Romero (un futuro Bravo) y es curioso que en los dos álbumes del dúo, grabados en 1974, nos encontramos con la participación de Iñaki Egaña como bajista, quien había formado parte de Los Bravos entre finales de 1972 y el otoño de 1973. Lo que me gustaría saber es si coincidieron tocando en directo Joseíto e Iñaki.

 

Has nombrado a Suzy Quatro, y David Essex como exponentes del movimiento glam y comentas que en algún momento con este último colabora Salvador Domínguez.

Nuevamente me has hecho recordar y me he puesto a buscar en casa hasta encontrar una grabación para Musical Express, (programa presentado por Ángel Casas en TVE2), donde aparecen Suzy Quatro, David Essex y Salvador Domínguez. Se trata de una tremenda actuación donde nos interpretan un potpurrí con temas clásicos de rock and roll.

 

Dentro de esas pinceladas de glam español  has incluido a Los Bravos, a su canción  “Individuality” y a su segundo vocalista Bob Wright como anticipo en España a este movimiento o etiqueta. Sí que estoy de acuerdo contigo e incluso en la estética que refleja el single veo esas pinceladas. Está claro que si nos miramos en esos grupos que mencionas como precursores del power pop: Who, Badfinger, Hollies, Easybeats, Zombies, etc., y si atendemos a que temas con fuerza y melodía eran claros exponentes y condicionantes para hablar de power en sus facetas de pop, glam o gay, Los Bravos podrían haber formado parte de ese movimiento, aunque en momentos puntuales.

 

Por mi parte siempre me he preguntado si otro anticipo de glam en nuestro país no habría sido el de los Pop-Tops, básicamente a nivel estético, en su etapa de “Pepa”  y “Dzim-Dzim-Dzas” (“Love and care” en su versión inglesa), cuando salían a escena semidesnudos y con todo el cuerpo pintado. Este hecho, será considerado o no dentro del glam pero  creo que es un caso único. Claro que nuevamente nos encontramos con que al ser un detalle del rock español no se le ha tratado con el respeto ni con el mérito o reconocimiento que se habría merecido.

 

Referente a los EP´s que  comentábamos de Los Bravos en México, pienso que el que te falta es el primero que salió tras la marcha de Mike. Un disco con cuatro canciones, las dos con Bob y las dos primeras con Andy: “Individuality”, “Vive la vida”, “Love and sympathy”, que la titulan “Love for simpathy”, y “Rudy´s in love”. Creo que fue un fallo mío el no ofrecerte esta carátula para la segunda edición de tu libro. Es un disco bastante difícil de encontrar, con un formato diferente ya que las medidas no son las habituales sino que en lugar de 18 x 18 centímetros mide 18 x 20 y curiosamente en la contraportada, entre el nombre del grupo y el titular de “Los creadores de negro es negro” aparece una foto de los 5 Bravos con el nombre de cada uno de ellos pero con algunos cambios curiosos (A Andy le ponen Tony, a Pablo le llaman Juan y a Tony le bautizan como Toño). ¿Qué te parece?, ¿lo habías visto?

 

Me preguntas si identifico en las canciones de Los Bravos, “Welcome to mars” y “Better than you, better than me” algún rasgo que las haga merecedoras de ser incluidas en las etiquetas de las que hablamos. He de decirte que no veo indicio alguno de power ni de glam, ni a nivel musical ni tampoco estético. Solo veo un buen grupo haciendo buen rock.

 

Por cierto, estoy de acuerdo contigo en que salvo ignorancia por mi parte, el single con estos dos temas solo fue editado en España y Portugal; y hablando de Portugal, el single que tengo lleva la misma portada que en España pero con cambio de color. He consultado la segunda edición de tu libro y compruebo que contiene foto de contraportada de este disco (archivo de Cayetano Herrero), pero no de la carátula principal por lo que deduzco que no debe existir ninguna otra edición diferente en dicho país.

 

Referente a “Like nobody else” ya te expliqué la mala impresión que me llevé cuando la escuché por vez primera en versión Bee Gees, pero tras leer y reflexionar sobre tus argumentos y tras volver a escucharla en la actualidad, quizás con una predisposición más positiva, llego a la conclusión de que como tú bien dices estamos ante dos temas diferentes. Pienso que lo que escuché debió ser alguna maqueta y por eso me pareció tan pobre. En estos días, la he escuchado prestándole toda mi atención y realmente estamos ante una composición de calidad, una grabación de 1966-1967 en donde encontramos a unos Bee Gees jugando con la psicodelia. Por cierto, creo que en esta época Los Bee Gees eran cuatro, ¿es así? Es que me parece escuchar en una de las estrofas, una voz diferente a la de los tres últimos Bee Gees. Pienso que en los coros del principio ganamos con la versión Bravos, si bien luego hay una parte coral más psicodélica que Los Bravos omiten. De cualquier forma, vuelvo a repetir que, como tú apuntas muy acertadamente, tendríamos que saber apreciar y valorar la canción en sus dos aportaciones. Por una parte la de Los Bee Gees como creadores y por otra la de Los Bravos, quienes consiguen realizar una muy potente adaptación, digna de ser admirada por todos sus seguidores. También he de decirte que con todas las ganas y el empeño que puse hasta conseguir un disco con la versión inglesa de “Como nadie más”, casi prefiero su adaptación al castellano, quizás porque fue la primera que escuché y posiblemente también por ese toque de ironía que desprende y que tú comentas.

 

Nuevamente he de darte la razón cuando argumentas sobre mi pequeño enfado al leer la crítica de Barry Gibb en Melody Maker  referente a  la versión de “Like nobody else” por Los Bravos. Es cierto que no nos podemos guiar por una traducción adaptada en la época por una revista de nuestro país, pues quizás en su lengua natal la argumentación pudiera encerrar un matiz diferente. De todas formas será mejor no darle muchas vueltas pues creo que no lo sabremos nunca con exactitud. Es muy probable que me exaltara al leer dichos comentarios  porque con este tema yo ya venía calentito desde hacía mucho tiempo por comentarios destructivos hacia Los Bravos, que siempre me han molestado. Recuerdo una publicación en no sé qué periódico, revista o enciclopedia musical que (debido a mi habitual desorden de archivo), no he podido recuperar para la ocasión y que en un breve repaso por la historia de Los Bravos hacía alusión a que en 1967, Los Bee Gees compusieron una canción que como para poco serviría se la dieron a Los Bravos. Esto es lo que venía a reflejar aquel comentario que nunca he olvidado ya que me pareció poco respetuoso para ambos grupos y por supuesto con una descarga negativa brutal hacia Los Bravos.

 

También creo haber leído alguna vez que Los Bee Gees lanzaron el tema y posteriormente Los Bravos versionaron la canción. Nunca estuve de acuerdo con tal apreciación y ahora que (gracias a Internet), es más fácil investigar, me he puesto a buscar información y realmente Los Bravos son los que lanzan primero su sencillo con el tema estrella de “Como nadie más” y “Like nobody else”; en España en 1968 y a nivel mundial en 1967. De Los Bee Gees existe un acetato con la canción pero ningún single comercializado oficialmente por su compañía discográfica. Posteriormente, en 1970 se incluiría en un LP doble, recopilatorio de Polydor, bajo el título de Inception and Nostalgia al igual que sería usado para otros recopilatorios de su etapa australiana.

 

Me ha llamado la atención cuando relatas que se anunció y estuvo previsto que la canción que acompañase en single a “Como nadie más” iba a ser “This way, that way”. Nunca lo había leído ni escuchado y me resulta curioso porque esta canción pero en su versión en castellano y bajo el título de “Donde estés” sí que formó parte del siguiente pretendido lanzamiento del grupo en España. Digo pretendido porque entre el single de “Como nadie más” y el de “Bring a little loving” existió el que podría haber sido su nuevo lanzamiento, un disco sencillo que al parecer solo se editó para promoción y sin carátula, con las canciones: “I´ll see you through” y “Donde estés”. En mi opinión habría sido una muy buena elección de temas y un single muy dignamente sucesor de “Como nadie más”.  Jugando con los idiomas nos habríamos encontrado con que tras un lanzamiento en castellano con cara “B” en inglés, íbamos a sustituirlo por  un nuevo número fuerte en inglés con cara “B” en castellano. De todas formas, “I´ll see you trough”/“Donde estés”, aunque lleva una referencia de edición que sitúa este disco entre los encabezados por “Como nadie más” y “Bring a Little lovin´” creo que es preciso añadir que hay dudas más que razonables a la hora de pensar que en realidad fuera publicado antes de “Bring a little lovin´”, ya que entre “Como nadie más” y Bring a little lovin´ no conocemos ninguna noticia acerca de este disco promocional. Es probable que apareciera meses después apoyando el lanzamiento del LP Dame un poco de amor

 

Con “I´ll see you trough”, nos encontramos ante una composición de Albert Hammond para el grupo. Un tema lleno de fuerza y ritmo, con un bajo muy marcado, (a lo “Black is Black”), preciosa melodía bien ejecutada, como siempre, por Mike, muy bonitos coros, batería incansable, guitarra efectiva y un órgano muy protagonista en toda la ejecución del tema. En la cara “B” con “Donde estés”, igualmente podemos disfrutar de un tema rítmico pero no falto de melodía, muy bien llevado con preciosos coros y ejecución instrumental individual sin olvidar los arreglos de viento.

 

No sé si se me habrá podido pasar, pero creo que no comentas nada de este single de Los Bravos en tu libro y sin embargo en la segunda edición aparece una foto facilitada por nuestro amigo Chus Galeote. Otra cosa que quería preguntarte es referente al lanzamiento publicitario del single “Como nadie más”, en donde se hacía alusión al duodécimo disco del grupo y no me salen las cuentas pues para mí que hace el número once (hablamos de discos pequeños sin contar los álbumes).

 

Es curioso, Guzmán, que cuando comenzamos estas conversaciones, yo ni tan siquiera era consciente de la existencia del festival de Chaville, donde Los Bravos estuvieron presentes junto a otras grandes figuras del momento de las que ya hemos hablado. Descubríamos que allí presentaron el tema “Going nowhere” y lo que nunca pude imaginar era que algún día tendría la oportunidad de visualizar imágenes de aquel evento y fíjate, para sorpresa nuestra, que recientemente nos encontramos en youtube, gracias a Ricardo Monreal (a quien creo estaremos siempre agradecidos los seguidores del grupo por este detalle), con ese trocito de “Going Nowhere” (ojalá en algún momento podamos acceder al disfrute del tema en toda su plenitud). Por cierto, ahora nos va a quedar la duda de si hemos tenido algo que ver con esto. Quiero decir que nos vamos a estar preguntando si a Ricardo se le habrá ocurrido insertar  estas imágenes tras la lectura de nuestras conversaciones o simplemente todo ha sido producto de la casualidad.

 

Qué maravilla también esos minutos con Los Bravos en directo en 1967 interpretando el famoso tema de Spencer Davis Group “Gimme some loving”. No recuerdo haber escuchado nunca que Los Bravos llevasen en su repertorio tal versión. Yo me quedé con la boca abierta cuando lo vi el otro día por primera vez. Todo esto nos abre puertas a la esperanza de que puedan aparecer otras imágenes en directo del grupo bien procedentes de la televisión francesa o bien de la televisión italiana, lugares en donde se celebraban festivales, con actuaciones en directo y que se retransmitían a través de la pequeña pantalla. De nuestro país no podemos esperar mucho ni albergar esperanzas pues al parecer de Los Bravos en los años 60 no queda mucho archivo aparte del que conocemos ni recuerdo programas televisivos con presencia en directo del grupo por aquella época.

 

Aparte de la inmensa alegría  que ha significado para nosotros poder visualizar estas imágenes creo que también van a servir para poder cerrar la boca a todos esos detractores que siempre han tenido Los Bravos. Esos que casi siempre se han esforzado en realzar las virtudes de cualquier artista extranjero y al mismo tiempo se han encargado de despotricar e intentar desprestigiar a nuestro grupo más internacional de aquellos años sesenta. Ya sabes, que si eran malos, que si no tocaban en sus discos, etc. etc.

 

Viendo esta puesta en escena de Los Bravos en 1967 no cabe duda de que el grupo estaba capacitado no solo para actuar al lado de los conjuntos más prestigiosos del momento sino que eran capaces de satisfacer a cuantos espectadores fuesen a sus conciertos. Me parece impresionante el buen sonido y la buena imagen que presentan los 5 músicos. Me sorprende gratamente ver a Mike en uno de sus mejores momentos, a Pablo entregado con su batería, la coordinación de Tony y Miguel en escena y quizás lo más sorprendente puede ser la naturalidad con que Manolo se está luciendo con el órgano a la vez que nos presenta una pose con la que cualquiera diría que estaba viendo algún programa en la televisión. Conclusión: Un pedazo de grupo.

 

GA: Todo tiene su proceso y el que me llevó a Los Bravos en Chaville y a que pudiéramos hablar de ello en nuestras Conversaciones, empezó después de la primera edición de mi libro un día en que María Jesús Polo me dio a conocer una entrevista -que a su vez ella había conocido a través de Miguel Ángel de Prada- hecha a Toni y Mike por el singular hombre de radio, Radio 3, Juan Pablo Silvestre, actual director y presentador de Mundo Babel, un programa que cuando tengo oportunidad de escuchar alguna de sus emisiones concluyo que he asistido a una exclusiva, única, exquisita, culta de verdad, creación radiofónica.

 

En esta entrevista (en la que aparecen algunas canciones en directo de 1987, entre ellas la potente “Show me” que habías señalado con anterioridad), hablaban de que habían tocado en un mismo cartel con The Yardbirds, sin especificar fecha y lugar y con algún error de memoria respecto de los componentes de la banda británica en esa actuación. Este hecho de haber tocado con un grupo como Yardbirds, que yo ignoraba, se me quedó prendido e hizo que intentara conseguir información sobre dónde, cómo y cuándo se había producido. Bastantes años después por fin encontré entrando en Internet que The Yardbirs habían tocado en Chaville; y siguiendo esta pista, otro hallazgo en Billboard sobre el Festival y nueva información sobre presentaciones internacionales de Los Bravos, desemboqué en que fue en este “Grand spectacle des jeunes”, donde habían coincidido los dos grupos junto con el resto de artistas participantes. Y así pudimos abordar el tema en nuestra II Entrega, apuntando detalles de la actuación, incluida su grabación por parte de la televisión francesa.

 

Es realmente curioso que meses después de que publicáramos esto haya aparecido en youtube por mediación de Ricardo Monreal la filmación del “Gimme some lovin´ interpretado por Los Bravos. Si la filmación ha aparecido a raíz de que documentáramos este episodio y ello hubiera sido leído por Monreal, me alegra enormemente una vez más haber contribuido a recuperar parte perdida u olvidada de nuestro grupo. En esta ocasión hay que considerar lo que significa que haya aparecido, pues constituye la recuperación por primera vez de una presentación en vivo de la primera formación de Los Bravos. Si en cambio la aparición de las imágenes ha sido fruto no de la lectura de nuestras conversaciones sino de la casualidad y de la convergencia de aproximaciones, ¡benditas casualidad y convergencia!

 

Y qué presentación. Yo también, cuando vi lo captado por la televisión francesa me quedé impactado. Pude reconfirmar el porqué de la capacidad de arrastre que tenía el grupo. Como dices, rayan a gran altura todos sus componentes: Pablo en su espectacularidad ante la batería; Mike con su enorme magnetismo en cuanto a voz y presencia escénica; Miguel y Toni –en este caso mostrados por la cámara en primer plano solamente en el movimiento de sus manos tocando-, por su perfecta sincronización de guitarras. Manolo con su carisma y esa manera tan brillante –como si nada- de sacarle sonidos de toda naturaleza al órgano. No me extraña que a su muerte fuera tan difícil sustituirle. Pero no solo brillan como componentes individuales cada uno a su manera. En esta filmación se aprecia el marchamo de grupo que tenían, la forma, como tal conjunto, de transmitir en escena; proyectan en definitiva una imagen visual, realmente, dicho a la francesa, formidable. Estoy de acuerdo contigo en lo que señalas de que esta presentación en vivo debería tapar la boca a los detractores sin motivo; aunque en este país nuestro de sostenella y no enmendalla, no sé si tal cosa sucederá; más bien me inclino a pensar que encontrarán algún argumento que ponga de relieve defectos. A mi juicio las fragilidades que tuvieron Los Bravos como grupo no provenían tanto de sus prestaciones musicales y escénicas como de otros factores.

 

Respecto de lo que señalas del single “I´ll see you trought”/“Donde estés”, sí tengo que decirte que lo menciono en mi libro cuando comento las canciones de Dame un poco de amor. Verás incluso que escribo que son de las últimas publicadas bajo dirección musical de Ivor Raymonde. Conocí este single de la mano de Marianne Taykké, la primera esposa de Pablo Sanllehi, quien custodiaba el archivo Bravos que en su momento ambos habían reunido. Coincido contigo en la manera en que caracterizas los dos temas y me resultan canciones que suenan a Bravos y que oigo con agrado reconociendo en ellas ese sello que hemos hablado con anterioridad de Raymonde, pero tengo que decirte que no son de las que yo más he escuchado del grupo, ni de las que recupero habitualmente para una nueva audición. Para mí, quedan en esa línea de repertorio complementario al que nos referíamos también con anterioridad. Respecto del momento de su aparición, yo me inclino a pensar que este disco promocional efectivamente debió salir en el entorno del LP más que antes del lanzamiento de “Bring a little lovin´”. Hemos de pensar que “Como nadie más” se editó en febrero de 1968 y que la promoción de este tema y de su cara “B” se extendió hasta la publicación no mucho después de “Bring a little lovin´, en concreto en abril de ese mismo año. No cabía entre medias que sonara en la radio otro disco de promoción.

 

En cuanto a lo que preguntas del single de “Como nadie más”, cuando leí que conformaba el duodécimo disco del grupo (efectivamente sin contar los LP), tampoco me salían las cuentas: eran once si no contabilizaba los que habían sido editados en el mercado anglosajón y no en España, esto es, “I don´t care/“Don´t be left out in the cold” y “Going nowhere/Brand new baby”, y trece si sumábamos estos dos. Podían ser doce si teníamos en cuenta que “Going nowhere” se había publicado en España junto con “Trapped”, y esto lo descartaba; pero es que “Don´t be left out in the cold” también se había publicado en nuestro país y si empleábamos el mismo criterio del descarte, volvían a ser once. De modo que concluí que por razones de publicidad (me inclino por esto), el doce, y no el trece o el once, fue decidido; esto es, porque venía bien independientemente de que respondiera a la realidad. Otra posibilidad que pensé es que simplemente el disco se promocionó así porque habían echado mal la cuenta los encargados de hacerla.

 

También me preguntas por los integrantes de The Bee Gees que grabaron su versión de “Like nobody else”. No soy conocedor de Bee Gees hasta ese grado, pero sí quiero recordar que uno de los hermanos Gibb se había marchado del grupo siendo sustituido por otro miembro. Habría que echar un vistazo a la historia del conjunto en este período para comprobarlo. Y llevas razón en lo que dices de que el tema lo estrenaron Los Bravos, y una vez más en lo poco acertados de esos comentarios aludiendo a que The Bee Gees cedieron este tema porque era muy malo; una ocasión tras otra sale este asunto del menosprecio tan arraigado.

 

Y vuelvo al glam rock o gay power, estilo (o conjunto de estilos)  acerca del cual yo tampoco pensaba que íbamos a extendernos, pero al fin y al cabo, como siempre me ha comentado el compositor y cantante Alberto Pérez, del que siempre aprendes, todas las músicas son la música. Y no hay que olvidar la capacidad de influencia que tuvo el glam; quizá por esa diversidad que atesoró y por los años que estuvo vigente llegó a impregnar otros estilos y artistas. Por ejemplo, un grupo que se hace eco de ello, son los mismísimos Led Zeppelin cuando graban “El tintero” en 1973; creo que tampoco podría haberse dado “Angie” tal como lo conocimos de The Rolling Stones en ese año de 1973 sin el ambiente creado por el gay power. También creo que este estilo alcanza los costados de uno de los grandes temas de otro de los grupos más destacados de todos los tiempos: “Solo soy un cantante en una banda de rock”, de The Moody Blues; canción asimismo, si no me equivoco, publicada en 1973.

 

Yo sí pienso que “Welcome to Mars” y “Better be you, better than me” incorporan algunos aspectos glam, aunque bien es verdad que en estructuras más amplias de rock libre y toques de jazz-rock. En “Welcome to Mars” me lo parece en las voces corales y también en los momentos en que la voz de naturaleza más bien grave de Pedro Chatlak transita hacia los agudos. Creo que igualmente incorporan formas glam las líneas de guitarra en el desarrollo del estribillo; e incluso en cierto modo podría asociarse la temática espacial, en la que en esos años incidían los mencionados Bowie, Elton John, o el propio Nilsson con “Spaceman”. En “Better be you, better than me” vuelvo a encontrar la incorporación de rasgos glam en el riff inicial de la guitarra, el cual se sucede a lo largo de la canción. Y no estoy seguro si en esta versión, Los Bravos, al pasar el aire de rock duro que tenía la original de Spooky Tooth a otro de rock menos duro, ahí, están haciendo un ejercicio de power pop.

 

Lo que no relaciono con la estética glam es lo que comentas de la etapa en la que Los Pop-Tops salían pintados. Los sitúo más en una puesta en escena de estética hippie y psicodélica; tal vez en la estela que había creado el musical Hair, que se estrenó en 1968 e incluía si no estoy equivocado por primera vez desnudos en escena. “Pepa” y “Dzim, Dzis, Dzas” (me gustaba mucho esta canción), son de 1969. Lo que no encuentro, no sé dónde lo he puesto, es el dato sobre el artista que hizo los diseños pictóricos para los cuerpos también desnudos a excepción del slip de Los Pop-Tops.

 

Te haces eco, Enrique, de los temas que yo mencionaba de Noel Soto, “Vamos a hacer el amor” y “Hello, Hello”, y añades “Feelling allright”, cuya letra aparece en esa significativa portada de cosas desordenadas o si se quiere mezcladas, que remiten al mundo de este compositor y cantante, y que nunca he tenido oportunidad de escuchar. Pienso que Noel Soto es otro de nuestros artistas que hay que destacar siempre en el lugar de calidad que se merece: como hacedor de canciones, por su carácter innovador, por su versatilidad vocal y musical, por la inteligencia de sus letras, y por su espíritu indomable para seguir cantando ante la adversidad de los problemas de salud que en distintos momentos le han limitado. Son tantas las canciones que distinguen a Noel Soto…, por citar algunas: “La felicidad está más arriba”, “Mi canción”, “Miserere nobis”, “Juegos de sociedad”, “Solo soy un currante”, “Caramelo de luna”, “El cielo de Madrid”…, o “De sueño en sueño”, publicada en su último álbum del pasado año, Noel Soto y Cía.

 

No recordaba que Iñaqui Egaña había participado en los discos de Elkin y Nelson, por lo que no te puedo decir si llegó a coincidir con Joseíto Romero. En las conversaciones que en distintos momentos he tenido con ambos no ha salido este asunto. Me imagino que la colaboración de Iñaqui con Elkin y Nelson pudo haber venido de los contactos de ambos con Juan Pardo.

 

Vuelvo a ese EP de México de Los Bravos, que debes ser de los pocos en tener, incluyendo los cuatro temas que indicas: “Individuality”, “Vive la vida”, “Love for sympathy” y “Rudy´s in love”. Lo cierto es que ni lo había visto nunca, ni había tenido noticia de su existencia. ¿Aparece en el mismo 1969, año en que son grabadas estas canciones, o ya en 1970? Es interesante este dato, porque yo solo había logrado documentar la salida de “Individuality” y “Vive la vida” en disco pequeño en España y ahora me informas de que también salió en México. Es algo similar a lo que me ocurrió con el single de “Welcome to Mars”, pensaba que únicamente había salido en nuestro país hasta que pude conocer que igualmente -y como bien dices básicamente con la misma portada a excepción de algún matiz en la tonalidad de colores- había salido en Portugal. En la selección de portadas y contraportadas que hice para la segunda edición de mi libro incluí de este último disco la contraportada por la limitación de espacio por un lado, y por otro porque incluía más información que la carátula.

 

En cuanto a lo que señalas respecto al modo en que mencionan en el EP de México los nombres de los componentes de Los Bravos, como ya hemos comentado telefónicamente, no deja de tener su ingenio y exactitud: Andy –de Anderson- se llama Anthony, por lo que le cuadraba Tony a la inglesa; Pablo se llama Juan Pablo, por lo que va bien Juan aunque nosotros no estemos acostumbrados a ello; y a Toni Martínez, visto desde una de las formas de nombrar del español, le venía adecuado Toño. Esto no deja de ser anecdótico, pero desde otro ángulo, debemos siempre estar atentos al gran  enriquecimiento de nuestro idioma producido por la contribución que siempre han aportado y siguen aportando los latinoamericanos.

 

Quiero terminar esta parte aprovechando que hemos citado “Love for [and] sympathy”, retomando uno de los aspectos que mencionaba al referirme a Los Bravos en Chaville, el de la potente visualidad que desprenden. El grupo siempre cuidó esta faceta a lo largo de sus formaciones. Y “Love and sympathy” me sirve para recordar dicha visualidad como constante; me gusta mucho cómo la proyectan en el corto Amor y Simpatía y también cómo la  transmiten al interpretar la misma canción en el programa de TVE Doble imagen. Por citar otro momento, haciendo bucle entre la primera etapa del conjunto y la última de los años setenta, es gustoso ver la puesta en escena de la filmación donde aparecen Mike Kennedy y Los Bravos presentando “Never, never, never” en la discoteca Cerebro de Madrid.

 

EG: Nuevamente nos hemos visto sorprendidos por Internet a través de Youtube y gracias de nuevo a Ricardo Monreal con otro video de Los Bravos en el festival de Chaville. Quizás esta nueva pieza “New Orleans” no nos haya proporcionado tanta alegría como la anterior… Ah! Y veo que a última hora según estamos escribiendo todavía ha dado a conocer otra canción del mismo concierto “Stupidity”. Con estas noticias y antes de que entremos en nuevos comentarios al respecto, creo que deberíamos apelar a la esperanza de que vayan apareciendo algunos temas más del repertorio que allí presentaron. Ojalá llegásemos a poder disfrutar de toda su actuación y entonces sí que deberíamos dedicar un buen rato de nuestras conversaciones a comentar tan importante evento de manera global. ¿Cómo lo ves?

 

Con relación al EP editado en México, de cuya existencia no tenías conocimiento, y que contenía los dos primeros singles publicados por Los Bravos tras la marcha de Mike como cantante, me preguntas que si salió en 1969 o ya en 1970, pero no te lo puedo aclarar pues no hay datos de fecha en la carátula ni en el vinilo. Lo que sí es importante resaltar es que las canciones con Bob van como cara “A” y el primer single con Andy aparece en la cara “B”. Digo que es importante pues hasta ahora no conocíamos –como apuntabas anteriormente- que el single con Bob se hubiese distribuido en otro país que no fuese el nuestro. Y sobre todo teniendo en cuenta ese detalle que te he remarcado de que sus canciones fueran precisamente en la cara “A”.

  

 Con la existencia de este disco pequeño creo que debemos alegrarnos por Bob pues se quedaba en clara  desventaja con respecto a los otros cantantes que han desfilado por el grupo.

 

Es gratificante comprobar cómo el grupo ha cuidado siempre su buena imagen visual y, como tú detallas, queda demostrado tanto en el Festival de Chaville de 1967, como en el corto promocional para “Love and sympathy” de 1969, la presentación con Andy para TVE en el programa “Galas del Sábado” del mismo año y por supuesto en la actuación  para la Discoteca Cerebro como Mike Kennedy y Los Bravos en 1976. No recordaba esta filmación que me ha parecido súper emotiva y elegante. Pienso que quizás no la había visto hasta ahora pues no recuerdo a Toni sin su guitarra eléctrica.

 

Ahora parece momento de pasar a comentar las canciones que hemos elegido para esta ocasión.

 

GA: Estoy de acuerdo contigo, Enrique, en que esperemos a que puedan aparecer más imágenes del Festival de Chaville; será interesante poder dar una visión de conjunto del desempeño de Los Bravos en este festival.

 

Efectivamente es una alegría ver que las canciones en las que intervino Bob fueron editadas no solo en España, y, como dices, figurando en la cara “A”. Coincido en que supone una pequeña reivindicación de su aportación. Imagino que el que se alegrará también es el propio Bob, pues estoy prácticamente seguro de que no sabe de esta edición en México. Aunque por otro lado, pienso que experimentará un cierto desconsuelo, porque aunque los temas que interpretó salieron en la cara principal del disco, cuando este apareció, fuera en el mismo 1969 o en 1970, ya había sido reemplazado por Andy.

 

Igualmente coincido en que la forma en que aparece en escena Toni en la presentación en Cerebro de 1976, sin guitarra eléctrica y además sentado, es uno de los elementos de más visualidad de dicha presentación.

 

Pasemos, pues, a los Comentarios de esta entrega.

 

 

COMENTARIOS DE LAS CANCIONES DE LA IV ENTREGA

 

       EG: “Como nadie más”

 

 

Quiero comenzar confesando que me ha costado bastante trabajo decidir las canciones que iba a comentar para esta cuarta entrega de conversaciones. La que nos ocupa, o sea, “Como nadie más”, no es una de mis canciones preferidas, no fue nunca un gran éxito de Los Bravos, no es representativa del grupo ni para el grupo e incluso, en esta cuarta entrega que presentamos en este mes de febrero, hemos hablado bastante sobre ella. Este motivo  me incitaba a no comentarla por temor a no tener mucho más que añadir, pero por el contrario  tiene para mí el encanto de que fue el primer disco que yo compré, concretamente el 16 de octubre de 1968 (así está fechado con mi letra en la contraportada), y el primer disco que entraba en mi casa tras haber recibido como regalo de mi abuela mi primer tocadiscos (uno de aquellos de maletín). Por otro lado esta canción formaba parte de un single que venía a suponer el puente entre una etapa que se cerraba para Los Bravos con los grandes éxitos cosechados gracias a Los Chicos con las Chicas y  una nueva que se abriría con su segundo gran bombazo internacional de “Bring a little loving”.

 

La carátula del nuevo single vuelve a ser vistosa, con fotos de los cinco Bravos en una imagen muy actual en aquel año, con mucho colorido, fondo de cielo muy azul, un guitarrón sobre la arena y arriba el nombre del grupo en color naranja. La sitúo en la  misma línea, diría yo, que singles anteriores como “Uno come noi”, “Trapped” e incluso la reedición del “Black is Black” (con la foto de la azotea como portada). Por cierto, alguna vez he escuchado o leído que la guitarra que aparece en la foto era de Mike. Puede ser que incluso fuese el propio cantante quien me lo comentase pero ahora no estoy seguro.

 

Aún recuerdo cuando entré en la tienda de discos, acompañado de mis padres, (que eran quienes iban a pagar el regalo) y mi padre imponía la condición de que lo que comprase debería estar cantado en castellano. Con esa limitación, mi única alternativa se reducía a preguntar: ¿qué discos tiene de Los Bravos cantados en español?  Cuando la dependienta me mostró los cinco o seis que tenía, se me salían los ojos y me los habría comprado todos pero como debía elegir supongo que preferí escoger el más reciente, excluyendo “Bring a little lovíng” que en esos momentos sonaba con asiduidad en casi todas las emisoras de radio.

 

Como ya sabemos, con la canción “Como nadie más” nos encontramos ante una composición de los hermanos Gibb, integrantes de The Bee Gees, pero que van a estrenar Los Bravos, primero a nivel internacional en Octubre de 1967, en su versión inglesa bajo el título de “Like nobody else” y posteriormente en febrero de 1968, aquí en España con una muy conseguida adaptación al castellano. En nuestro país, el disco no tuvo gran impacto si lo comparamos con los anteriores éxitos obtenidos con las canciones de la película Los Chicos con las Chicas y sus tres EP´s editados en el año anterior, pero sí que se mantuvo en las listas de éxito y popularidad entre los meses de febrero a junio llegando al puesto número 9 en ventas y al número 4 en popularidad (datos que conozco gracias a tu libro, Guzmán).

 

Al escuchar la canción por sus creadores encontramos una mezcla bastante amplia de estilos musicales. Aunque se desenvuelve dentro de un ambiente beat, tiene claras influencias de pop, soul, algo de blues, se acerca un poco al rock progresivo y también  incluye ciertos aires de psicodelia a la vez que tiene algo de música experimental. De hecho no nos cuadra con lo que estábamos acostumbrados a escuchar de Los Bee-Gees y no me estoy refiriendo, por supuesto, a su última etapa a partir de “Fiebre del sábado noche” en adelante. Me estoy refiriendo a las canciones con las que el grupo nos acostumbraba a deleitar en fechas comprendidas  entre mediados de los años sesenta y mediados de los setenta: “Words”, “Massachusetts”,  “Run to me”, “I´ve gotta  get a message  to you”, “I started a joke”  y otras que a todos nos suenan.

 

Con Los Bravos y su adaptación nos vamos a encontrar ante una interpretación más  adentrada en el pop-rock del momento, respetando el ambiente beat y alejándose a la vez de ese toque experimental y psicodélico. Los coros y las segundas voces me gustan mucho más por Los Bravos que en la versión original de sus propios creadores y la grabación queda, a mi modo de ver,  más compacta.

 

La canción comienza con una guitarra distorsionada muy potente para continuar con la entrada del resto de  instrumentos que se lucen durante toda la ejecución del tema. La grabación suena impecable y la voz de  Mike brilla en la línea a la que nos tiene acostumbrados. Me gusta muchísimo Toni en los coros y los arreglos de metal son muy apropiados. El protagonismo del bajo es admirable siendo posiblemente el instrumento que más se luce durante toda la canción aunque  muy bien respaldado por la batería, sin dejar de lado al órgano que va armonizando continuamente y me encantan las segundas voces, que por cierto las disfrutaremos aquí casi por última vez ya que a partir de ahora en las nuevas grabaciones del grupo, aparte de la voz del cantante y el respaldo de Toni, la participación de los demás componentes comenzará a extinguirse. Creo que en este single aún se conserva cierto sonido Bravos que comenzaremos a echar de menos en las próximas y cercanas producciones.

 

La versión en inglés de “Como nadie más” interpretada por Los Bravos la escuché por primera vez en la película Dame un poco de amooor. Desde entonces siempre quise conseguir algún disco donde estuviese incluida dicha grabación pero tuvieron que pasar muchos años y fue, creo, casi en los años noventa cuando en una feria de discos encontré un EP editado en Israel que contenía “Like nobody else”, “I´m all ears”, “You´ll never get the chance again” y “I´m wearing a smile”. El prensado israelí del vinilo dejaba bastante que desear pero de precio sí que lo tuve que pagar como si sonase de lujo. Menos mal que pasado el tiempo, el dinero se olvida y la verdad es que te quedas con una pieza de colección bastante difícil ya que nunca más lo he vuelto a ver por ningún lado. Con posterioridad sí que encontré la canción incluida en algunos álbumes internacionales del grupo y también en otras ediciones de singles en diferentes países. Con todo el empeño que siempre puse en buscar la versión inglesa, tengo que reconocer que al final me gusta más la española. Posiblemente debe ser por aquello de que la escuché primero pero quizás también porque me parece que Mike supo darle un toque muy verídico en su interpretación en lengua castellana.

 

Por todo lo expuesto, creo que nos debería apetecer volver a escuchar esta canción. Aunque no sea de las mejores ni de las más representativas del grupo, sí es una canción para disfrutarla en sus dos minutos y cuarenta y seis segundos que es lo que dura su ejecución.

 

Por otro lado también podemos estar ante un motivo de celebración ya que el disco se editaba, aquí en España, en la primera quincena de febrero de 1968 y por lo tanto estaríamos muy próximos  a celebrar su 49 cumpleaños.

 

GA: “You got until the morning”

 

 

No recuerdo cuando oí por primera vez “You got until the morning”, imagino que en alguna de las reposiciones de la película Dame un poco de amooor en la televisión después de su estreno en cine. Sí puedo decir que cobré conciencia de ella muchos años después de que se diera a conocer.

 

“You got until the morning” está incluida en el tercer LP de Los Bravos, que lleva el mismo título que el largometraje sin dos de sus “o”: Dame un poco de amor. En concreto se escucha en el segundo corte de la cara A. Este LP que ha sido producido entre finales de 1967 y principios de 1968 va a introducir una serie de cambios respecto de los anteriores álbumes del grupo que significarán un antes y un después en su trayectoria discográfica. Estos cambios serán apreciados de forma un tanto diferida por el público y la crítica, pues el Long Play saldrá a la venta, bastantes meses después, en septiembre de 1968, y las dos canciones que serán conocidas previamente en abril (tres si consideramos que la antecesora “Como nadie más” en su versión en inglés formará parte de ediciones internacionales del disco), no permitirán inicialmente vislumbrar la dimensión de tales cambios. Estas dos canciones, como sabemos, son las que integran el single “Bring a little loving”/“Make it last”.

 

¿Qué cuáles son esos cambios? No pocos y de calado. En primer lugar, uno muy simbólico: las canciones de Manolo Díaz son únicamente dos y no tienen el relieve e importancia que tenían sus temas en los dos álbumes anteriores. En segundo lugar, Ivor Raymonde va a ser progresivamente reemplazado en la dirección musical por Jean Bouchéty: de las doce canciones que contiene el disco, cuatro serán dirigidas por Raymonde y ocho por Bouchéty. Este reemplazo, que hunde sus raíces en el conflicto (que comentamos en anterior entrega) producido a causa de la edición de “I don´t care como segundo single internacional del grupo, conlleva dos consecuencias relacionadas entre sí: por un lado, la incorporación de un nuevo sonido para las canciones del grupo; por otro, una modificación también progresiva de la nómina de autores que pondrán sus composiciones al servicio de Los Bravos. El cambio más significativo en lo que respecta al equilibrio interior del grupo, tapado por el bombazo que supone “Bring a little lovin´”, el cual suena a Bravos-Bravos, es que cada vez más las canciones están orientadas a la figura individual de Mike y el resto del grupo es puesto a disposición de este esquema.

 

Volviendo al cambio que suponen los nuevos autores y compositores que ceden sus canciones, dos de ellos van a ocupar un lugar importante en este disco, así como en el siguiente: los miembros de The Easybeats, Vanda y Young. A ellos pertenecen “Bring a little lovin´” y este “You got until the morning” que quiero comentar y que no tengo constancia de que lo grabaran ellos mismos con el resto de los Easybeats. Milhaud había visto que el estilo de Los Easybeats y el tipo de composiciones que hacían sus integrantes convergían con las características de Los Bravos y no dudó en adquirir varios de sus temas. La verdad es que “You got until the morning” por su estructura de composición le venía a la perfección a algunas de las características del grupo y a la proyección que se quería dar a la figura de Mike. Cuando la escuchamos distinguimos en ella una secuencia que va desde el arranque lento inicial, al medio tiempo al que inmediatamente da paso, para desembocar en la aceleración rítmica que se produce en la parte del estribillo. Una estructura apta para el desempeño de Mike en sus diferentes facetas, pues en esta canción Mike reúne con espectacularidad el dramatismo o intensidad vocal que aplica a las baladas, la versatilidad y despliegue melódico que desarrolla en los medios tiempos, y la fuerza expresiva con la que aborda el ritmo. Pero si decíamos que “You got until the morning” es una estructura apta para Mike, no lo es menos para las segundas voces –en este caso me parece que solo de Toni- que han caracterizado la imagen musical de Los Bravos en sus aspectos de culminación armónica y de ambientación de las canciones. No hay más que ponerse a escuchar los dos tipos de uuuhuuhh que acompañan la interpretación, uno coloreando el aspecto melódico de las frases, otro desarrollando el polo de ambientación que mencionábamos. Y escuchar también los yé…, yé…, que redondean y refuerzan el estribillo. Todo ello inserto en la masa orquestal ideada para la ocasión: una sección de viento desde el comienzo que arrastra, una combinación de batería y bajo dando poder juntos y por separado a la canción, acompañados de otros instrumentos de percusión; un órgano que traza finos caminos dentro de esa masa, a los que se suma por debajo una guitarra capaz de alocarse como de marcar cesuras… En suma, escuchar “You got until the morning” (que siempre ha quedado en un segundo plano en relación a las canciones de más éxito y popularidad del grupo), es escuchar una producción de todo lujo que mantiene aún la imagen musical de Los Bravos en el tránsito hacia ese camino buscado de Mike como cantante individual. No es extraño que se decidiera que fuera la canción que debía dar comienzo al segundo largometraje del conjunto; con Los Bravos convertidos en figuras de dibujos animados gracias a la magia inventora de Francisco Macián.

 

EG: “I´ve been hearing things”

 

 

Para realizar este comentario me he basado en el que ya escribí hace diez o doce años atrás, cuando casi recién inaugurada la Web de Los Bravos por María Jesús Polo, existía un apartado que dio en llamarse: “Tus canciones preferidas”. Ahora, para la ocasión, he hecho algunas correcciones a la vez que he incluido  nuevas apreciaciones, sensaciones y nuevos pensamientos.

 

Otra vez me encuentro dándole la vuelta a un single de Los Bravos y comentando una cara “B”. Claro que hay veces que en lugar de una canción de relleno te encuentras ante una obra maestra, o para no exagerar demasiado, ante un pedazo de tema que te deslumbra y te hace preguntarte: ¿cómo es que a nadie se le ha ocurrido dar a esto la vuelta, escribir los títulos en letras grandes, diseñar una carátula impactante con foto psicodélica del grupo y organizar un lanzamiento por todo lo alto y a nivel mundial de esta tremenda grabación para convertirla en el gran bombazo del año? De paso le mostraríamos al mundo lo que es la auténtica música pop. Me pregunto si me habré pasado y/o si habré exagerado un poco, un mucho o quizás demasiado.

 

Pienso que han pasado demasiados años desde entonces y hoy en día se han superado muchas cosas: la música ha cambiado, las técnicas de grabación han evolucionado, los estudios de grabación y sus técnicos especializados han avanzado de una forma bestial que ni imaginábamos, hemos escuchado multitud de músicas diferentes y nuestros oídos están ya curados de espanto. Es difícil que nos asuste algo o que algo nos sorprenda (siempre musicalmente hablando), pero os aseguro que en febrero de 1968, fecha en que se editó el single de Los Bravos con los temas: “Como nadie más” y “I´ve been hearing things”, el sonido del disco en general era brillante pero concretamente el de esta cara “B”, era sencillamente sorprendente e impresionante.

 

Como ya he dicho, hace casi cincuenta años, esa melodía tan auténticamente pop me envolvía no permitiéndome escuchar  otra cosa que no fuese la misma canción pues  dudaba que algo diferente me fuese a proporcionar satisfacción parecida. “I´ve been hearing things” era reflejo del pop más actual e internacional de aquellos momentos, una melodía fresca con unos cortes de ritmo a los que casi no estábamos acostumbrados  y con un Mike que bordaba aquella interpretación cantando con soltura y alegría, (casi como a lo que nos tenía acostumbrados pero mejor aún).

 

Yo era solo un niño y no quería ni salir de casa, solo escuchar aquella cara “B” una y otra vez.  Recuerdo que en su estribillo, cuando dice: “Still love you so, yes I love you so”, mi madre que carecía de las mínimas nociones sobre la lengua inglesa, traducía como: “Se lo guisó, se lo comió” y cada vez que escuchaba el disco me decía: “¿Otra vez está ahí el de se lo guisó, se lo comió?”

 

La autoría de la canción corresponde a Brian Morris de quien he intentado obtener información en Internet pero con un resultado totalmente nulo. Me habría gustado conocer otras composiciones del mismo autor, comprobar si tiene temas similares que se puedan enmarcar en la misma línea musical  y en definitiva  conocer algo más de alguien que me ha sorprendido tan gratamente a través del único tema que le conozco.

 

“I´ve been hearing things” formaría parte del segundo álbum a nivel internacional de Los Bravos y en dicha edición se incluía una pequeña variante. Al comienzo de la canción sonaba una introducción con acordes de piano que engrandecían  aún más la categoría de la pieza musical, pero que en nuestro single español, inexplicablemente había desaparecido, aunque por otro lado tengo que decir que casi me alegro pues le daba una entrada más directa y quizá más fuerte al tema haciéndole fluir plenamente desde el principio.

 

Si en “Como nadie más” el instrumento que hacía de hilo conductor parecía ser el bajo, aquí yo diría que el protagonismo se lo lleva en gran medida la batería, siempre en un primer plano durante toda la ejecución, cambiando de ritmo y cortando cada vez que es necesario. Por supuesto muy seguida por el bajo que puntea fuerte y sin descanso a la vez que el órgano actúa con similar relevancia e igualmente con gran notoriedad, de principio a fin, proporcionando solidez a la grabación y contribuyendo al buen ritmo de la canción. La guitarra, quizás se luce en menor medida pero sí que se hace notar en momentos puntuales y todo ello sin desmerecer a ninguno de los instrumentos restantes pues todos ellos aportan a la canción la dosis de fuerza necesaria como para que podamos decir que nos encontramos ante un pedazo de tema. Me impresiona la elegancia del piano cuando acompaña y respalda a las voces en su “aaaah, aaaah”.  Nuevamente las segundas voces y coros brillan con exquisitez y nos hacen disfrutar de ese sonido Bravos que pronto vamos a echar en falta.

 

Me resulta curioso comprobar cómo casi medio siglo después, desde la primera audición que tuve de esta canción, cada vez que la escucho me proporciona el mismo grado de satisfacción y en mi cara se refleja una sensación de felicidad que resulta difícil de explicar. Debe ser o puede ser que según los atenuantes que  antes comentaba: tener la corta edad de 12 añitos, una vida por vivir, un mundo musical aún por descubrir y todo ello unido al detalle de que me pasaba días y días escuchando casi en exclusiva la misma canción, esta haya dejado en mí esa huella tan imborrable. También me asombra cómo ese disco que lleva conmigo tantísimo tiempo y que habiendo sonado en  tocadiscos de poca calidad reconocida y con agujas de dudosa reputación, hoy en día aún pueda seguir sonando más que bien y sin frituras. Siempre que lo pongo me sorprendo y me pregunto cómo lo he podido cuidar y conservar tan acertadamente.

 

Bueno, solo espero que la curiosidad nos haga a todos dirigirnos al equipo de música  y volver a escuchar “I´ve been hearing things” por Los Bravos.

 

GA: “If I were a river”

 

 

No conocí “If I were a river” hasta que compré, entrados los años noventa, un CD que venía de Alemania titulado All the best y el LP Dame un poco de amor en el mercado de colección; este último sorprendentemente a un precio asequible en relación a las cantidades que hasta entonces me habían pedido por el disco y que yo gentilmente había rechazado sin hacer mención expresa al disgusto que me producen los abusos. Además el disco estaba en muy buenas condiciones tanto de carpeta como de calidad de vinilo, por lo que sin lugar a dudas era una buena compra.

 

“If I were a river”, como la mayoría de las canciones del LP, había quedado bastante oculta por el paso del tiempo. El disco, que yo recuerde, no había sido reeditado desde su publicación en 1968, y no aparecía en las distintas recopilaciones realizadas entre los años setenta y ochenta. Solo con la generalización de los CD en los años noventa, comenzó a poderse escuchar en algunas compilaciones piratas o minoritarias, y luego en las oficiales. De modo que antes de la irrupción de los CD, la manera de saber de ella era a través del LP (en la película no aparecía), bien si lo habías comprado en su momento, o bien si lo habías conseguido en el mercado de colección o de segunda mano.

 

Cuando escuché este tema he de confesar que me gustó mucho, representaba -con esa manera de arrastrar, frasear las palabras que cantaba y hacerlas explosionar en los cambios de tono-, esa faceta de singular baladista de Mike. La melodía me traía reminiscencias country dentro del conjunto orquestal que la amparaba y la referencia a aspectos de la naturaleza reforzaba el sentimiento profundo (“power of the river”) y elevado ("power of the mountain") que la interpretación transmitía. Por otra parte, emparentaba con la tradición de temas lentos que Los Bravos siempre habían incluido en sus discos de larga duración; en el primero: “Will you always love me”, “She believes in me” “Two kinds of lovers” (curiosamente estas dos últimas también tapadas por el tiempo pasado), así como “I want a name” si consideramos que formó parte del álbum publicado en USA. En el segundo: “Te quiero así” y las partes correspondientes de “Sympathy”.

 

En este tercer LP “If I were a river” formaba cuerpo junto con otro tema lento y delicioso, “Deeper roots” uniéndose ambas a otras dos baladas de distinto género como eran “Make it last” y “Dime dónde estoy”. “If I were a river” estaba además compuesta por dos hombres de la industria musical, Markus Barkam y Hank Hunter, que, ya juntos, ya individualmente, o ya en tandem con otros, habían hecho canciones interpretadas por artistas como Elvis Presley, Frankie Avalon, Gene Pitney, Connie Francis, Jackie Wilson, o Manfred Mann. No es de extrañar pues que fuese escogida para Los Bravos y más en concreto para esa figura individual como solista de Mike que se pretendía proyectar. Y de acuerdo con ello así resulta la producción del tema: los arreglos orquestales y los impecables coros sitúan a nuestro vocalista en el ámbito de un joven y moderno crooner, en línea con artistas internacionales como Tom Jones, Engelbert Humperdinck, o el citado Gene Pitney.

 

Escuchar pues “If I were a river”, es asomarse junto con las otras baladas mencionadas de Dame un poco de amor, y con las que iban a aparecer en el siguiente LP de Los Bravos (“Love is a symphony”, “Great is our love”...), a un primer anticipo de lo que caracterizaría a la figura de Mike Kennedy; esto es, señala una primera línea de demarcación de lo que será uno de los rasgos distintivos de Mike en su posterior carrera en solitario.      

 

                      

 

CANCIONES: Esperar a que cargue el box debajo: